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Villar de Vildas Brañas de La Pornacal y los Cuartos

PARQUE NATURAL DE SOMIEDO

Villar de Vildas (850 m) es un pueblo y parroquia del concejo de Somiedo, situada debajo del monte Bucibrón, rodeada de robledales, hayedos, praderías, tímidos bosquetes de ribera y grandes bosques mixtos...; el río Pigüeña traía ya un buen caudal, debido al inminente deshielo, a su paso por este maravilloso rincón del Parque Natural de Somiedo.

Este lugar tan especial está al final de la carretera, que sube por el Valle del río Pigüena.

Era un día de marzo, cuando Lana y yo nos acercamos a este rincón, para visitar las brañas de la Pornacal y de los Cuartos/braña Viecha. Aparcamos en el parking del pueblo, que está señalizado como llegar.

Decir también, que fue Pueblo Ejemplar de Asturias en el 2004; la pancarta el respecto está al lado de la iglesia, que es la de San Miguel.

Villar de Vildas, Somiedo

Villar de Vildas tiene un buen grupo de casas actualizadas, con otras mucho más antiguas de piedra (algunos corrales ya en las últimas...), con tejados que a veces pueden hasta tocarse con la mano sin esfuerzo, alguna cuadra con esas puertas pequeñitas, también varios hórreos bien conservados (denominados en esta zona "hurros"), en un ambiente muy rústico y especial de aldea de montaña. Las chimeneas iban a todo trapo, hacía fresquito, de hecho, estaba nevado todo el entorno del pueblo.

La toponimia del nombre deriva de "Villar de las Viudas", referida a un asentamiento que quedó habitado solo por mujeres tras una batalla contra invasores (se dice que, más que probablemente, eran moros).

El paseo del día, que es el más famoso de la zona, tiene unos 14-15 kilómetros ida y vuelta, con un desnivel positivo de algo menos de 600 metros.

El asunto no tiene pérdida alguna.

pista hacia la Pornacal

Se toma la pista hormigonada, que parte del final del pueblo, y es la misma que se seguirá hasta el final del paseo, siempre en ascenso; ascenso absolutamente constante. No hay tramo peor que otro, son muy parecidos todos.

Enseguida caminamos entre praderías, junto a muretes de piedra. A nuestra derecha, sobre los prados, todo está colonizado por cerrados bosques mixtos. A la izquierda, primero es un hayedo, y luego también será un bosque mixto.

Este valle de Pigüeña, vecino del concejo de Cangas del Narcea, en la zona de Genestoso, es una zona muy osera, con grandes áreas de acceso restringido. Fue gravemente afectada en el 2025 por un incendio muy fuerte, así que tendrá que ir recuperándose con el tiempo.

Inmediatamente al fondo del todo tenemos ya las siluetas de enormes montañas blanquísimas; una de ellas es la del Cogollo Cebolleu, que yo ese día no conocía ni el nombre, y que muchos años después ascendí.

sierra de la Serrantina

Enseguida, como no se para de subir, tenemos detrás, a favor de luz, las excepcionales y limpias vistas de la sierra de la Serrantina, con esos colores marronizos de esta época del año, final de invierno. A mi, por lo que sea, me encanta este colorido pre primaveral.

Uno de esos altos de la sierra, es el entorno de la peña del Corzo, que también subiría años después desde Genestoso (detrás de esa sierra) y en una época del año similar a la de ese día...

En el puente de los Cotaos, vamos a la izquierda. A la derecha sale el camino, que luego se divide para alcanzar varias zonas de pastos : vallina de Bustechín, El Cascarón, la braña Bustechín y la Campa del Ríu. De hecho, nuestro camino en un momento dado, pasará también junto a la mencionada braña Bustechín.

A los 2.3 kilómetros tenemos el siguiente desvío y nosotros seguiremos por la izquierda; el ramal derecho baja a la mencionada braña Bustechín, que es alcanzada también por el camino que no tomamos al principio; así que aquí hay una mini encrucijada.

La Pornacal

En esta pequeña braña Bustechín, que queda debajo nuestra, está la fuente Francibín.

En algo menos de 4 kilómetros llegamos a la maravillosa braña de La Pornacal (entrada 1182 m - salida 1205 m), que es la mejor conservada braña de Somiedo. Tiene alrededor de 30 teitos (cabañas construidas de piedra sin argamasa, con el tejado vegetal : escoba o paja de centeno).

Recuerdo hace pocos años vendían allí en fotocasa una de las cabañas (!), que fue vendida muy rápidamente. Lo interesante es que se podía ver en fotos como es la cabaña por dentro : muy oscura la verdad.

Está en las laderas de la sierra del Páramo, por un lado del río, y también hay cabañas del otro lado, pegadas prácticamente al bosque.

El riachuelo, mucho más tímido que 4 kilómetros abajo, pasa por allí mismo, por el medio, pegado a nuestra pista.

Nos adelantó aquí, recuerdo un señor con un tractorcito, que paró un poco más adelante.

Son cabañas de planta rectangular, de uso ganadero, que formaban en tiempos, especialmente en época estival, una pequeña aldea, donde convivían ganado, vecinos, niños...

La atravesamos ese día en silencio, sólo con los ruidos de la naturaleza...; vimos al vecino que había parado más arriba el tractorcito, se estaba remojando en el río, iba sin camisa... Con el fresquito que hacía! Era más bien yo creo, por la edad, de la generación de hierro. Uno de la generación papel dinA4 o cristal, se habría medio congelado mientras se hacía selfies sin parar, no me cabe duda.

cascada del Corralón

Nada más pasar la braña está la fuente abrevadero de la Prida. Y detrás amplias praderías, separadas entre si. Años más tarde vi allí que varias tenían un color verde y otras un color mucho más vivo, y coincidía con las que no tenían riego artificial y las que tomaban el agua del río y las regaban. La verdad es que ese día de los riegos de aspersión, que yo iba hacia el Cogollo Cebolleu, me rompió algo el encanto. Yo lo entiendo, claro, y defiendo al paisano, pero no es lo que esperas aquí arriba si eres senderista.

A medida que avanzamos junto a estos prados, se ve y oye al fondo una ruidosa cascada : la del Corralón.

La nieve a estas alturas cubría todo el camino, y aparecían huellas, casi todas muy estandard..., pero algunas eran de lobo, que se distingue de otras, según me contó un guarda en su día, por una separación determinada al andar y por las marcas de las uñas, entre alguna otra cosita más.

camino nevado Somiedo Asturias

Bonitas estampas totalmente blancas justo enfrente, las de Peña Canseco/Peñas del Nuncio, la peña Bermeja, que son las 2 primeras...

Luego aparecen el Cornín y sierra Pelada, justo sobre el puerto de Cerezales, que es donde nace el río Pigüeña (fuente la Paredona) y que es también el acceso al concejo vecino de Cangas del Narcea (valle de Orallo).

A los 1358 m llegamos a la braña Viecha o Brañaviecha o de los Cuartos, donde el camino como tal termina ya sólo unos metros por encima de la misma.

braña de los Cuartos

La Braña de los Cuartos es un asentamiento estival caracterizado por sus antiguos corros de teito (en lugar de la planta rectángular típica, esta vez la planta es circular) y piedra.

Está en un entorno idílico, la verdad. Desde esta braña, aparte del puerto de los Cerezales ya mencionado (que podría utilizarse para subir al Cogollo Cebolledo), parten 2 sendas : la que sube a la laguna Fontarente (1792 m, entre peña Bermeja y peñas del Nuncio) y la senda que va al collado Enfistiella (1698 m), por donde tenemos acceso al valle del río Trabanco, que termina en La Peral.

El regreso fue desandando la ida. Paseo, como ya habrás intuido por mis comentarios, muy recomendable en cualquier época del año.



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