Senderismo > España > León > Villablino


Cascada del Pimpanón y la selva del monte El Salgueiral (Laciana, León)

RESERVA DE LA BIOSFERA VALLE DE LACIANA

CASCADAS

Creo recordar, que era mediados de un mes de julio, cuando me acerqué hasta Rabanal de Arriba -1073 m- (es posible hacer también el paseo desde Rabanal de Abajo), con la intención de visitar el entorno de la cascada del Pimpanón, que es uno de los paseos más conocidos del municipio de Villablino y de toda la Reserva de la Biosfera de La Laciana (León).

Aparqué bajo una señal de tráfico, en la plazoleta donde está la magnífica fuente de aguas cristalinas. Ya los conocía, porque ya había estado por aquí el día, que subimos al Cueto Nidio, otro de los hitos senderistas de la región. Es un pueblecito muy bonito, con sus casas de piedra y los tejados negros de pizarra.

Rabanal de Arriba, León

Este precioso paseo tiene unos 8 km con algo menos de 400 metros de desnivel positivo acumulado.

Salimos por la calle, que sale a la derecha de la fuente y en seguida veremos el embalse río Sil : las Rozas, con las preciosas sierras de enfrente, que vistas desde el Cueto Nidio ofrecen un aspecto de lo más fiórdico (como un fiordo, me inventé esa palabra). Pasaremos junto a otra fuente más pequeña.

embalse de las Rozas, río Sil

De inmediato termina el cementado y estamos por un camino terrero, bastante encharcado ese día, que atraviesa la zona de prados, así hasta pasado 1 kilómetros, cuando el camino será ya una senda muy estrecha, entre un poderoso y precioso bosque, especialmente robles, pero que no será nada, comparado con el que encontraremos después.

Llegamos a un punto (foto inferior), que es una especie de mirador (hay incluso el típico banco de ciudad -que no se muy bien como pusieron allí-); las vistas son hacia el valle que forma el arroyo Cubachín, que es muy del estilo de Muniellos : robledal muy cerrado y valles muy marcados y profundos, de los que no se llega a ver el fondo (que es adonde tenemos que bajar ahora).

camino en La Laciana, León

Se sigue por la senda, no hay pérdida, hasta dar con un letrerito : "Pimpanón"... Ese es. Dejamos nuestra senda, que sigue llaneando recta (la retomaremos después), y bajamos por la senda, aún más estrecha entre bosques de ribera, con sensación en algún momento de "cuidadín, no nos resbalemos aquí"... (luego será peor).

molinos y cascada del Pimpanón

El arroyo empieza a sonar con fuerza y llegaremos a una zona donde una pequeña barandilla de madera y una cadenita, nos ayudarán a equilibrarnos. Damos de bruces con el arroyo y el primer molino; lleno de musgo, en una zona muy sombría... Maravilloso y mágico entorno. Hay varios molinos más, alguno ruinoso, que veremos tras visitar la cascada.

Se utilizaban de forma estacional, principalmente en otoño, cuando el arroyo de La Brañina (junto a la confluencia con este arroyo de Cubachín) llevaba suficiente caudal para mover la rueda o rodezno.

Seguimos la senda río abajo y pasaremos muy pegados a una pequeña cascada y a otros toboganes. De pronto nos damos de bruces con la del Pimpanón, pero apenas visible del todo, porque estamos en la parte superior. Parece imposible bajar por ahí (y lo es), porque la bajada empieza 20 metros atrás, subiendo por la senda que sale a la derecha.

* Decir que esta senda empieza bien, pero llega a una zona de precipicio de varios metros, el cual no se ve, porque lo tapa la vegetación, dando una muy falsa sensación de tranquilidad... O sea : una senda de 2 palmos y a la izquierda, inmediatamente un cortante tapado por un entramado de plantitas y arbustitos. Luego mejora y se llega a la base de la bonita cascada. En el video inferior tienes todo este recorrido grabado muy esmeradamente, te animo a verlo.

camino y molinos en el arroyo Cubachín

Tras disfrutar un ratito, se regresa con cuidado por esa senda hasta el prier molino, y desde este se sigue el que va arroyo arriba, pasando por varios molinos más, entre una vegetación y un ambiente sonoro impresionante.

Enseguida se sale al mini caminito inicial (el del primer desvío a la cascada), siempre sin pérdida alguna; por este mismo, pasaremos algún molino más, uno de muy remozado, hasta llegar a (segunda foto superior) el último molino (el más grande), que está junto a un puente y en la misma confluencia de los 2 arroyos. Pasado este puente, de frente está la subida, a la derecha, a La Brañina. Y a la izquierda, veremos otro puente más pequeño, que al final parece chocar con una cuesta tremenda de vegetación imposible, junto al idílico arroyito; esa será nuestra nueva dirección... Si, aunque al principio parezca un acto de fe, se puede seguir por ahí. :)

bosque El Salgueiral

Ahora viene la parte más empinada del día, por la senda, que atraviesa como puede la selva del monte Salqueiral. Un espectáculo total... : bosque hermético, más que cerrado, lleno de arandaneras hasta los topes (hay pasajes de más de 300 m entre arandaneras), con arbolado mixto, tramos preciosos de avellanos... En fin, fue la parte que más me gustó.

Yendo solo da un poco de cosa, porque estos son bosques claramente de oso pardo, queen verano, entre otras cosas, se atiborran de arándanos... Por allí, tranquilamente y en silencio total, fui atravesándolo. Entre aperturas de vegetación, se adivina a la izquierda la pista, que yo ya conocía y que es la que tenía que devolverme a la civilización.

Es un bosque mixto muy frondoso, formado por (sobre todo el primero) abedules, robles, fresnos, hayas, avellanos, capudres (serbal de los cazadores, o como llaman en Francia -traducido- : "serbal de los pájaros"), acebos, sauces... ; Salgueiral, en "leonés", hace referencia a los sauces o salgueros.

Una vez pasada otra cascadita más, que se ve allá abajo (la del Cubachín), llegamos a la zona del arroyo y el camino apenas se distingue de la vegetación de los espeso. Y tras pasar este tramo tan espectacular, llegamos al puente, que será ya el último del día.

pista de regreso braña de Cubacho-Rabanal

Desde allí, en seguida se sube hasta zona despejada, saliendo por completo del bosque, que queda a "nuestros pies".

Y si, tanto te equivocas (me pasó a mi) o no, en este último tramo tan enmarañado, siguiendo recto o cuesta arriba entre la maraña, acabarás en un camino ancho y definitivo, que te sabrá a gloria! -1333m, punto más alto del día-

Vistas perfectas, ya desde sitio "seguro", y un cómodo descenso.

Pasarás una fuente del icona, donde justo al lado había un excremento muy seco y viejo de oso pardo (suelen encontrarse muchos al lado de fuentes). Allí, cargando agua, me crucé con un señor con su hija (las únicas personas que vi), que bajaban del Cueto Nidio; este es el camino coincidente con esa ruta.

Pasamos, más adelante, la ermita de las Candelas, justo antes de volver a entrar en Rabanal.

Gran recorrido, lo único, el cuidadito que hay que tener en el entorno de la cascada.




VIDEO
REFERENCIAS EN WIKILOC