Senderismo > España > León > Villablino


Rabanal de Abajo a Brañadurria, Laciana

RESERVA DE LA BIOSFERA VALLE DE LACIANA

Era un extraordinario día del mes de finales de agosto : sol y ni una pizca de viento, en aquel año de los incendios en las montañas de León y Asturias (de hecho, a pocos kilómetros de aquí, estaban en ese momento los 3 mayores focos).

Me acerqué en solitario hasta la Reserva de la Biosfera Valle de Laciana, para realizar el paseo desde Rabanal de Abajo (950 m), en el concejo de Villablino, hasta la Brañadurria; son en total unos 11.5 kilómetros y 775 m de desnivel positivo acumulado. Rabanal está en la misma carretera que viene desde Villablino, pegada al embalse de las Rozas (río Sil), dirección hacia Ponferrada. Una de las ideas que tenía en mente era grabar algún hidroavión recogiendo agua en el embalse, pero no se dio el caso porque allí no recogió nadie agua en todo el día. Tenemos pocas avionetas, debido a que estamos pagando récord de impuestos. Es lógico, si. Brillante!

Rabanal de Abajo

El inicio del paseo, se trata de cruzar el inmediato puente de la carretera (por abajo va otro de más antiguo) dirección Ponferrada, seguir arrimadito a la propia carretera, y a unos 200 metros se ve un camino de tierra ancho, empinado, a la izquierda, con una valla negra al fondo (en el VIDEO, dentro del reportaje tienes las fotos). Ese es el camino que ya no dejaremos hasta el refugio.

El camino sube (y no parará ni un sólo metro de hacerlo -olvídate de descansillos-), durante 4 km hasta el refugio de la Escrita (1501 m), que será el punto más alto del día.

Enseguida estamos rodeados por un bonito bosque mixto atlántico, que se abre de vez en cuando para ir viendo, cada vez más abajo del embalse de las Rozas, que, como ya sabría por otros paseos, cuando lo ves suficientemente en alto, parece una cola de fiordo. Me encanta el sitio. Y de vez en cuando miraba al cielo y no, no pasaban avionetas. "Será que hoy lunes día laborable estarán en día de descanso?".

Fuente

Estamos en las laderas del pico Cuévano, hay algún excremento de zorro, enseguida encontramos grandes ejemplares de roble, algún narciso, y una fuente muy bonita, tras una pequeña pared de piedra oscura tapizada de verde... Siempre cuesta arriba, se divisa ya muy alargado el embalse, con Villablino al fondo, y encima, detrás del todo, cimas como el Muxivén o el Cornón. Si te fijas en la foto inferior, el cielo está un poco sucio, debido al humo que venía de aquellos incendios no tan lejanos. Decir que no encontré a nadie, imagino porque en esas circunstancias a nadie se le ocurre ir al monte. A casi nadie.

Embalse de las Rozas

El pasillo de robles nos envuelve y cierra, incluso formando un "techo". Pasamos una zona de serbales, luego es de abedules y sólo abedules, en las faldas de la Corona del Cuerno, que es muy bonita. Se ven las laderas de la izquierda y enfrente, muy agrestes, con potentes bosques. Por ese pasillo, nos plantamos ya en una zona mucho más llevadera, un descansillo que se agradece muchísimo, y que nos conduce hasta un amplio descampado en el que hay una cabaña de piedra, con un viejo banquito de madera, a la izquierda y una fuente abrevadero, que suena muy tímidamente, a la derecha. Hacia atrás aparece la imponente silueta del Miró de Tejedo, el cual está sobre el embalse, que quedará ya tapado a partir de aquí, por todo el relieve que hemos subido.

Entré en el bonito refugio: muy coqueto y cuidado, como todos los que vi en León. Tiene una litera, un fuego, una mesa grande... Hay una poesía escrita en la pared dedicada a la gente que lo pasó mal durante el covid (del poeta cubano Alexis Valdés), que decía, en alguna de las estrofas:

"Extrañaremos al viejo, que pedía un peso en el mercado,
que no supimos su nombre y siempre estuvo a tu lado
y quizás el viejo pobre era tu Dios disfrazado.
Nunca preguntaste el nombre porque estabas apurado."


refugio de la Escrita

Delante del refugio aparecen 2 caminos : el de la izquierda, que sube hacia la braña y el collado de Trasmundo, desde el cual podríamos llegar al Miró de Rabón o bajar hacia la Brañina. Y el otro, que es el que baja hacia la Brañadurria.

Es una bajada de 1 kilómetro, en el que perderemos unos 200 metros de desnivel, que luego habrá que recuperar, subiendo tremenda cuesta, en la vuelta al refugio.

sierra del Couto al fondo

Enseguida estamos rodeados de una gran maleza, se abren grandes vistas hacia todos los lados, en una sensación de cambio radical de paisaje. La sierra del Couto, domina desde muy arriba todo el fondo, muy a lo largo, durante algunos kilómetros, con el Cuerno del Sil presidiéndola muy al fondo, y sus laderas conquistadas por espesísimos robledales.

Siguiendo esta sierra del Couto hacia la derecha, bajo el Cuerno del Sil, llegaríamos a la braña de Zarameo, que está a unos 3.5 kilómetros de nuestra zona (250 metros de desnivel), y que puede llegarse hasta allí por caminitos y sendas, que remontan la sierra.

Brañadurria

Llegamos de pronto a ver una cabaña, aparecer entre el arbolado, en el fondo del valle del arroyo de Urría, que baja alegre y decididamente hacia el río Sil.

La braña de Brañadurria tiene un nombre relacionado totalmente con este arroyo. Hay una primera cabaña tradicional grande, pero muy arreglada y con detalles de que allí baja gente con regularidad. Hay muchas otras de caídas, que sólo conservan parte de la estructura original.

El sitio es precioso, bucólico y con una tranquilidad total. Me imagino que aquí sólo tienen de vecinos a animales salvajes, osos pardos entre ellos.

cabaña de la Escrita

Decidí comer en el refugio, que tan cómodo me había parecido, así que tras las fotos, y bajo un rato de bastante calor, remonté de nuevo el camino. Tras cargar agua, con paciencia en la fuente, que traía la menos que podía..., regresé al coche por la misma pista.

La historia de esta ruta data de muchos años atrás, cuando fuimos a ver osos con una patrulla de Fundación oso pardo y que nos había subido en land rover por una pista muy bonita, hacia un collado, de nombre X...; recuerdo preguntarle al señor guarda que nos guiaba aquel día, como se llamaba el sitio y me dijo "no lo sé, no sé"; vaya..., "que te cuesta decirlo", pensé... Sólo años después me preocupé de averiguar los nombres y el sitio : era justamente éste y el collado era el collado Trasmundo, cuya pista sale junto al refugio. Así que este paseo, cuyo nombre un guarda que pasa por aquí decenas de veces "no sabía el nombre", lo tenía pendiente hacía muchísimo.

Bonito el regreso, con alguna mora que cayó de maravilla, y que en la subida no ves..., más cómodo cuesta abajo, con vistas preciosas hacia el agreste Puesto del Faisán, hacia el pico Cuévano, rodeados de bosques imposibles, con un buen grupo de vacas que me miró igual de sorprendido, que en la ida... Un placer enorme, tal y como lo recordaba, todo este sitio; pero no menos placentero que ir a cualquier rincón de esta Laciana tan desconocida para mucha gente.

Ah! Aquel día de hacía tantos años con la Fundación oso pardo, e igual te lo preguntaste, vimos un oso en las laderas del embalse de las Rozas, muy cerca del agua.

Yo, en aquellas épocas no tenía ni cámara, así que sólo recuerdo verlo por el telescopio que nos prestaron : era un viejo macho, nos comentaron. Ya no creo que ande por aquí, porque de eso hacía tanto...


VIDEO
REFERENCIAS EN WIKILOC