Paseo muy serio e impresionante, llegando, en un día perfecto de primavera, hasta los límites, nada más y nada menos (!), que del Parque Natural de Redes y del Parque Natural de Ponga.
Son unos 13 kilómetros de deliciosa ruta circular, con más de 1100 metros de desnivel positivo acumulado.
Se parte desde Pendones (761 m), que es un lugar estratégico y típico de inicio de varios paseos de los buenos; ésta es una aldea perteneciente a la parroquia de Sobrecastiello (Sobrecastiellu en asturiano), en el concejo de Caso, encima del puerto de Tarna.
Tiene un buen número de casas actualizadas, muchas de muy grandes, también casas de piedra más tradicionales, algún corral con gallinas; nada más entrar se pasa junto a la ermita de la Magdalena...
El entorno es ya de por si maravilloso : está bajo la continuación de laderas, que bajan desde el pico la Senda y el collau Xuaco (que conozco de la subida a la Carasca)... Rodeado de espesos bosques de castaños, robles y en especial de hayedos, que son los absolutos dominadores.
Se va cruzando la aldea y se aparca en un parking amplio, visible, junto a una fuente, en una especie de bonito mirador. Desde allí, se emprende el descenso hasta el arroyo Pendones, que traía buena agua. Hay una agradable cascadita.
Se continúa por la pista, que sube hacia la Vega Baxu (lugar que yo ya conocía, de una visita otoñal).
Este camino empieza ya con una buena subida (y así estaremos hasta la cima durante 6.5 kilómetros, que promedian 18% de desnivel).
Muchos árboles estaban en flor, todo era muy verde; ese verde explosivo de junio...
Nada más comenzar tenemos de frente al Tiatordos, pero a contraluz. Para darte una idea, se tiene que subir a una cima de una altura sólo un poco inferior a la de esa mole caliza, que parece tan alta a lo lejos.
La pista va avanzando entre vallitas de madera, muretes de piedra, rodeados de prados, pero bastante a la sombra. Asoma también la agreste cima de la Carasca, de la que tan buen recuerdo tengo.
Un mastín, tras una valla metálica más moderna, estuvo un rato amedrentándome, justo hasta que pasé su zona de influencia : estaba vigilando unas ovejas.
En el 1.5 kilómetros se llega a la fuente abrevadero de la Gargasa (922 m). Ojo aquí! : 150 metros más arriba, a la izquierda aparecerá una senda de muy fuerte subida. Esa es la nuestra (foto superior).
Pues si, a seguir subiendo, pero ahora entre un húmedo y sombrío bosque mixto. Precioso; los árboles llenos de amarillentos líquenes, empiezan ya a aparecer enormes ejemplares de haya... y la senda, llena de hojarasca, que va subiendo entre grandes árboles.
Es justo como esperas, que avance la senda de un lugar idílico.
En uno de los prados, con el zoom, pude fotografiar a 2 venados. Había empezado el paseo muy temprano y justo ese, es uno de los benefícios de madrugar. Algún susto te llevas también a veces por ese mmismo motivo...
Se llega hasta 2 viejas cabañas, ante amplias praderías, bajo el bosque, y justo allí el camino gira 180 grados, para seguir en ascenso. Se me cruzó una pareja de corzos, que no tuve tiempo de fotografiar. Las vistas hacia el valle del Nalón se van abriendo, con la peña Casar al fondo, además de todas las vistas zona Senda - Carasca - Campigüeños, que cada vez son más grandes y amplias...
El ascenso por el bosque es la zona más pindia del día, junto con el tramo inicial de subida a la peña Maciédome.
Arboles caídos, ramas cruzadas, que nos obligan a agacharnos... y la silueta del Cantu del Osu, que empieza a aparecer, en cuanto, desaparece el techo de ramas, que en muchos momentos nos tapa...
Se pasa la cabañita y pradito de La Llongar (2.2 km y 1064 m).
Este precioso bosque termina a los 3 kilómetros (1210 m) y quedamos entonces literalmente colgados de la verdísima ladera, con unas enormes vistas hacia la zona de la Vega Pociellu (sur). Incluso con el zoom, podemos ver la cascada del Tabayón del Mongayu, que traía un chorro importante de agua...
Debajo nuestro, aparece ya el vallecito del arroyo Corralín, que nace en el collado Valloserua sobre la Vega Baxu; y encima del arroyo, un bosque muy cerrado... Y el el skyline de ese bosque, formado por picos, como el pico Mosquito o el Xerru Negru...
Detrás nuestra, la singular Senda, se ve ya en todo su esplendor.
La senda sube zigzageando por estas laderas, al fondo aparecen los Mampodres. Debajo, en una de las curvas muy abajo, veo un grupito de senderistas, con los que coincidiría en la cima.
Seguimos, como venimos haciendo, dando vuelta a la ladera del pico las Coronas, hasta el momento en el que aparece por primera vez la silueta del Maciédome, que se ve aún muy lejos (también conocido como Alto de Ponga). En una de las fotos superiores os pongo como la ascendí yo : por la zona rocosa, más pindia y complicada. La gente que iba detrás mío, me fijé que subieron y bajaron por la parte más sencilla ("bajar" en la foto).
El camino llega hasta la Llana Fresnu, donde la sendita se toma un falso descanso : la pendiente aquí es más suave. Esta majada se verá espectacular desde un poco más adelante (foto superior).
Enseguida llegamos al maravilloso Collau Llagu (4.8 km y 1534 m), que tiene varias cabañas de piedra y corros, en mal estado o en ruinas directamente. El pico el Cascayu está allí mismo, accesible, al lado de esta majada.
El Tiatordos apareciendo sobre la línea de fondo del prado es espectacular!... Todo este cordal, desde el Maciédome hasta al Tiatordos, linda ya con el vecino Parque Natural de Ponga, y sé que se puede recorrer por antiguas sendas.
El ascenso se plantea, siguiendo la cresta noroeste, hasta la cual voy llegando fácilmente campo a través (pequeñas rocas, prados).
Está muy empinado y se ven grandes rocas puntiagudas allá arriba, y a medida que se sube por este terreno herboso bastante resbaladizo... se aprecia una caída importante hacia atrás, pero también las vistas son ya tremendas : los Picos de Europa al fondo del todo, el especial Recuencu, los gemelos Luengu y Zorru, tapando el bosque de Peloño (que quedaría justo detrás)..., y muchas de las cimas de Ponga, incluso ligeramente de Amieva...
Hay una pareja que, cuando ya estoy muy arriba, está empezando a subir, también por aquí. Pero no iban andando, sino corriendo, así que me pasaron enseguida. Al cruzarse me preguntaron si había visto la serpiente de Seoane... "No la vi"... "Pues nosotros hoy hemos visto ya 2"...
Una vez pasada esta zona rocosa, rodeada la peñita las Llampas, el ascenso final es sencillo y cómodo.
En la cima hay un pequeño buzón. El grupito que vi hacia unos kilómetros, estaban a 100 metros de la cima, ya sentados y comiendo...
Disfruté de lo lindo con las fotos y los videos, porque el día era perfecto, incluso con alguna bruma muy fotogénica... Pocos picos de Ponga faltaban por aparecer... : el Carriá y el Pierzu, que aún no los había visto, aparecieron también... Había unos caballos en la majada Maciédome, que está abajo, al este... Aparece también Bezanes, otro pueblín estratégico, en el fondo del valle...
Mires donde mires, hay una buena foto!...
Las cumbres más altas aún tenían un poco de nieve.
En el letrerito bajo el buzón de cumbres ponía : "Monte Maciédome Pandona (otros 2 modos más de llamarle), buzón colocado por el grupo de montaña esquí Virgen del Otero, de Laviana. 1969"...
Se me acercó uno de los señores del grupito y estuvimos comentando la suerte que teníamos de tener este día y estas vistas; decir, que pasa mucho, que subes a una de estas montañas costosas de subir y se cubre o aparecen nieblas, o se pone a llover, o mil cosas y variantes de las mil, todas mezcladas, de la manera más fatal posible...
Como yo no sabía como se bajaba por el otro lado, me esperé astutamente, mientras comía allí mismo junto al buzón (no hacía ni mucho sol, ni mucho fresquito, ni nada de viento...), a que ese grupito bajase.
Les fui siguiendo a distancia... Se va por un caminito por el pedregoso terreno ladera sur, hasta un prado... Yo les veía allí muy pequeñitos, estudiando a ver donde se metían, porque no se apreciaba continuación alguna, sino un cerrado bosque sin más, rodeando un prado.
Me quedé con el sitio y fui para allá : apareció un caminito pisado, que luego tenía un desvío radical hacia abajo, que es el que ellos creo que tomaron (baja hasta la majada de Bustantigo; yo no, yo seguí recto), y que me llevó con suma facilidad, de nuevo hacia el Collau Llagu.
Desde el Collau, hay que dirigirse al caminito, que va bajando de frente al Tiatordos... Como se pasa por medio de prados, a veces se pierde, para reencontrarlo con paciencia poco después.
Atravesamos la majada de Recuenco, con una fuente abrevadero sin agua.
Se trata, pues, de ir bajando en un entorno precioso, hasta entrar en la foz del Congostín, por donde fluye el arroyo la Requiebra. Que estrechito paso!...
Hay una portilla muy antigua de madera, que se deja cerrada, tal cual la encuentras. Pasamos un bosque mixto, pero esta vez aparece de repente un camino ancho, que empieza ya a dar sensación de que estamos llegando a la civilización de nuevo...
Zonas de prados, bosques alrededor, hasta que llegamos a una bifurcación : la nuestra del Maciédome y el otro ramal, el que va al Tiatordos.
En suave paseo, se llega de nuevo a Pendones, pero entrando esta vez por el este.
Paseo más que recomendable, espero que tengas suerte con el clima! Había visto antes de ir 3 reportajes de senderistas, de los cuales 2 de ellos llegaron arriba envueltos en niebla.
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