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Les Bedules pico Recuencu

PARQUE NATURAL DE PONGA

Día inolvidable, a continuación voy a explicar el motivo principal, aquel de finales de invierno, en el Parque Natural de Ponga, Asturias.

Aparcamos, Lana y yo, en la collada Llomena, en la carretera, cerca de San Juan de Beleño, para subir por la pista hormigonada hacia el mirador de Les Bedules (1080), y continuar por caminos y sendas hasta el pico Recuencu (1648 m).

Sucedió que mientras subíamos por el empinado hormigonado, oímos unos chillidos de animal, estilo a los del cerdo cuando la matanza... El escándalo se producía no muy lejos de nosotros. Era raro, pero pensamos que quizás podía ser, yo que se..., alguien en alguna de aquellas cabañas que pasamos (vimos a 2 personas en 2 cabañas distintas).

De repente, paró el ruido, justo cuando más cerca lo oíamos. Yo cogí un palo, porque cuanto más próximos estábamos, el ruido era más "salvaje". Y de repente veo a Lana corriendo pista abajo, como si hubiese visto a un fantasma!... "Adonde vas?, llevo un palo, tranquila"... Y al girarme, un lobo delante, en el bosque, a unos 10 metros. Y me saca los dientes y, sin moverse del sitio, pero amenazante, medio agachado hacia mi, me hace el rugido ese, que otras veces vi en documentales... Y yo, que tenía una cámara reflex en la mano con toda la batería a tope..., me pongo también a correr pista abajo... Yo corría cuesta abajo muchísimo y veía que me seguía, yo por la pista y él por el bosque, sin pisar la pista nunca. Lo hizo sólo un tramito de 100 metros... Yo lo se porque iba pegando reojazos... Y de repente ya no lo veo, pero oigo más fuerte el rugido..., pero cada vez más lejos... Y más lejos... Llegué al coche (en seguida), varios centros de metros más abajo y se oía aún... : por el sitio había como un eco y retumbaba, de un modo, que no olvidaremos.

Siempre me arrepentí de no haber echado alguna foto.

Más tarde, la teoría nuestra fue que acababa de cazar un jabalí y le habíamos pillado en ese tema, y nos expulsó; vaya si lo hizo...

Años después lo conté a algún guardia y me decían que eso era casi como un milagro, tanta suerte. Otra gente cuando lo contaba me miraba con cara de incredulidad, así que dejé de hacerlo hasta hoy, que como ésto es un diario, para recordar cada día de ruta, lo escribo.

Han pasado más de 12 años pero lo recuerdo perfectísimamente, detalle a detalle. Y aquella cara con los dientes con sucio de rojo (que sólo vi 10 segundos porque me tiré literalmente cuesta abajo), la tengo en la mente como una foto. No con miedo, sino como cuando ves algo extraordinario y lo guardas por la impresión que causa en ti.

Les Bedules, Ponga

Así que, cogimos el coche y pasamos la pista hormigonada, mirando entre el bosque a ver si veíamos algo y claro, ya nada. Aparcamos el Les Bedules, donde había al menos 4 o 5 coches más.

En Les Bedules hay una pasarela de madera, con paneles indicadores, pera poder disfrutar del extraordinario mirador : al fondo los Picos de Europa muy nevados, tras amplias praderías con algunas cabañas pastoriles... A la izquierda, el Pierzu y el Carriá, con los colores más marrones del invierno, justo en los días en el que el verde de los prados empieza a animarse, pero aún poco, tras ir desapareciendo la nieve...

Detrás de nosotros las cimas de la linde Ponga-Caso (Parque Natural de Redes) : Tiatordos, peña Taranes... y hacia el sur, la perfecta silueta del Recuencu, que era el objetivo del día.

Simplemente este lugar en si mismo, ya es motivo para acercarse a esta zona.

Les Bedules, Ponga

Partimos hacia la pista del bosque de Peloño, que está allí mismo, comentando todavía la tremenda anécdota, atravesando las primeras hayas, algunas de enormes... Al estar el bosque sin hojas, la parte buena, es que entre el arbolado vemos casi siempre las vistas de detrás.

Este primer tramo tiene cada vez mejores perspectivas hacia Picos de Europa... Pronto, en poco más de 1 kilómetro, junto a un paso canadiense, aparece una bifurcación a la derecha; el camino que parte es empinado y algo más estrecho. La tomamos. Es un camino pindio.

En total, serán unos 11 kilómetros ida y vuelta, y unos 600 metros de desnivel positivo.

Les Bedules, Ponga

Vamos ascendiendo entre acebos y hayas peladas, con muchos musgo en la parte baja sus troncos..., a veces encerrados entre vegetación, otras con vistas hacia Viegu, hacia el propio Recuencu, o hacia atrás : zona del desfiladero de los Beyos y el concejo de Amieva más al fondo...

Aparece ya la primera nieve y justo en la zona de la fuente abrevadero, la nieve cubre todo el sombrío camino. Recuerdo que había una ranita en medio del blanco.

La nieve estaba pisoteada por muchas huellas de animales.

La mole grisácea del Tiatordos se ve cada vez mejor.

Recuencu, Ponga

El Recuencu, que es un pico muy singular en su morfología, se ve con su característico triángulo perfecto en la cima, y una ladera muy alargada hacia la derecha (norte). Esta ladera es la primera estribación, de norte a sur, del llamado Cordal de Collau Zorru; el Zorru es la montaña grande, que vemos muy alta y nevada al sur (y ahí termina el cordal), muy cercana a otra cima puntiaguda y casi gemela : el Luengu.

En nuestra cara visible, bajo su zona más alta rocosa, todo son cerrados hayedos, y por detrás de esta ladera, justo encima de Sobrefoz, lo que hay más bien son robledales, bosque mixto y algún abedular...

pico Recuencu, Ponga

A nuestra derecha empiezan a aparecer praderías, que se alargan hasta muy abajo (braña de les Foyaques).

Pasamos alguna fuente más y finalmente llegamos a Les Llampes (1350 m), donde el paisaje cambia y ahora tendremos un tramo de más de 1 kilómetro casi llanos... : grandes prados, con un todavía tímido verde, grandes manchas de nieve, y encima de su línea de horizonte, todas las vistas que hemos ido describiendo anteriormente. Recuerdo alguna cabaña de piedra, pero ya en muy mal estado. Allí, sentados sobre una gran roca hicimos una pausa.

Había también un solitario grupo de caballos.

Por el lado derecho, sigue ahora una senda, colgado sobre la ladera que cae hacia el bosque, que va muy claramente directa hacia la base del pico.

Les LLampes, Ponga

Fácilmente llegamos por esta senda (embarrada y muy pisada por cientos de huellas de animales salvajes), al collado de Les Caldes. Las vistas de enfrente son majestuosas hacia la cara del Maciédome, y también sobre los citados Luengu y Zorru.

Por senditas, a veces más marcadas, o a veces un poco campo través, pero siempre tan sencilla de encontrar como pendiente es la subida, vamos subiendo dirección a una roca de referencia (cruz blanca en la foto superior).

Al ver lo pindio que era, además de resbaladizo (piedras sueltas y muy mojado), Lana decide quedarse en la base y yo continuo.

cima del Recuencu, Ponga

Con cuidado, alcanzo la cima, donde hay una gran cruz inclinada.
Espectacular sitio...; puedes verlo en las fotos superiores, o más adelante, en el video link que pongo al final de la ruta.

Allí arriba, aparte de ampliarse y engrandecerse todo lo citado durante el paseo..., aparecen perfectamente y blanquísimos los Mampodres leoneses, también las Ubiñas muy al fondo.

Preciosos todos los recobecos rocosos que caen hacia Sobrefoz, y los que se forman en todo este angosto tramo del río Ponga... No hay un metro llano..., es todo roca, bosque, siempre inclinado en todas las direcciones. Les Bedules se ven, con el zoom, muy pequeñito al fondo...

Una maravilla, ayudado también por el día tan bueno que hacia.

Hice muchas fotos y bajé despacio, para reunirme con Lana y regresar por el mismo camino al coche.

Había unos chicos, que se cruzaron con nosotros y dijeron que ellos seguían hacia el Collau Zorru, que es una cima que se suele hacer conjuntamente con esta. Queda apuntada para otra ocasión.


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