Senderismo > España > Asturias > Cangas de Onís, Onís
Senderismo > España > León > Posada de Valdeón

Lagos de Covadonga pico Jultayu

PARQUE NACIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA

Esta era una ruta (espectacular/magnífica/inolvidable ruta), que tenía pendiente desde hacía mucho tiempo. Lana no se veía con ganas para esta distancia y desnivel, así que me dispuse subir al pico Jultayu (1945 m) en solitario, un día precioso de junio : primavera verde explosivo astur.

Con el coche estuve circulando todo el tiempo debajo de la niebla, en mi larguísima aproximación a los Lagos de Covadonga (es ese el motivo por el que no nos hemos acercado tanto por allí). En un momento dado, y tras pasar por la basílica, allí mismo estaba la línea de nubes, y al atravesarla, apareció ante mi un día soleado, estupendo, además de grandes paisajes, que son los que ya se disfrutan subiendo el legendario puerto de la Vuelta a España.

Cornión Picos de Europa

Había madrugado mucho, porque lo de hoy era larguísimo : casi 20 kilómetros, con alrededor de 1300 metros de desnivel positivo. Había ya bastante sol. Estamos en el Parque Nacional de los Picos de Europa, concejo de Cangas de Onís, Asturias. También caminaremos por el concejo de Onís.

A primera hora salía ya desde el parking del Lago de la Ercina (1058 m), dirección a la parte izquierda de este lago, con las cimas de los Picos de Europa al fondo (macizo del Cornión), en una estampa inicial espectacular (fotos superior e inferior).

Pues si, hacia allí al fondo, donde están estas cimas es hacia donde vamos a ir caminando...

macizo occidental Picos de Europa

Vamos ladeando la Ercina, que está bajo la peña Mosquital, pasando por las cabañas de La Veguina y el Brazu. Había bastantes vacas, muchos terneritos también, sorprendidos al verme y siguiéndome con la mirada, todos tranquilamente a la sombra.

Se pasa por la Vega Vieya, siempre en ascenso por este terreno rocoso calizo rodeado de prados, pastos ganaderos... : colores grises blanquecinos y verdes alrededor allí donde se mire.

majada de Bobias

En 3.6 kilómetros y unos 200 m de desnivel se llega a la majada de las Bobias : se abre ante nosotros un largo prado, bajo un modesto hayedo, y encima una amplia sierra de picos claros; hay todavía manchas de nieve. Precioso lugar.

La majada tiene varias cabañas, una de muy singular, que fotografío en el video de la ruta. Esta cabaña corral estaba llena de ovejas muy peludas.

El camino pasa por el medio del verde y varias vacas en ordenada fila se cruzaron conmigo; vamos camino de unas rocas con árboles, que están al fondo : allí hay una curiosa fuente abrevadero.

En la vuelta metí allí las piernas (agua fresquísima que me vino de maravilla para beber en la ida, y para arreglar, bajo una estupenda sombra, las piernas en la vuelta).

Se pasa ahora un tramito de bosque, con bonitas vistas hacia el collado Camplengo, sierra Covallierda, zona Cabezo Lleroso... También hacia atrás podemos disfrutar, y lo podremos hacer de aquí en adelante, del mar de nubes que nos cubría hacía unas horas. Sobre el mar de nubes, destaca mucho las cimas de la sierra costera del Sueve.

Esto se iba poniendo muy bien, pero nada comparado con lo que vendría.
Se sigue por la larguita senda, muy pisada siempre y sin pérdida alguna en ningún momento, camino esta vez de un bonito vallecito : el Cabrital, que aparece a la derecha, y enfrente una tremenda cuesta, llamada : cuesta de las Reblagas. Es un buen cuestón y de hecho, Las Bobias, que hemos pasado hace nada, se están quedando muy pequeñitas. Aquí, cuando más resoplaba, me adelantó uno que iba corriendo e incluso dijo "Hola" con mucho fuelle. Iba muy sobrado, la verdad...
Y de frente me crucé con un chico con un burro, que me dijo era el del refugio e iba a por provisiones.

Una vez arriba, se llanea y sube suavemente, por paisajes similares a los primeros. Toda esta zona no tiene arbolado.

cuesta las Reblagas

Recuerdo que por aquí se me cayó una lentilla, y estuve un buen rato rabiando para encontrarla. Vacas y más vacas, y a la derecha al fondo, ahora si, iban apareciendo tremendas cimas. De los mismos colores y formas que las de hace un ratito, pero mucho más grandes e imponentes... De todos modos, nada para lo que vendría luego...

Los terneritos se quedaban mirando siempre. Vi al primer rebeco, al sentirme observado y girarme instintivamente hacia un alto. Allí estaba mirando curioso; lo son mucho (una vez un cazador me dijo que el problema que tenía era que "siempre se acaban asomando"). Sería el primero de un montonazo. Ese día los rebecos me enseñarían una lección, que vendrá más adelante.

El calor iba en aumento, y allí pegaba bien fuerte, se podía decir que estábamos en el límite de calor sofocante. Tenía mucha agua, había bebido, y encima luego hay incluso un refugio abierto con bar, así que...

Miraba de vez en cuando a la derecha, porque iban apareciendo picos nuevos, y los anteriores habían crecido. Con muchas manchitas de nieve por todos lados, allí arriba.

Debemos emprender ahora la segunda subida exigente : hacia el Cabezo las Fuentes, que es la antesala de la Vega de Ario.

Con paciencia vamos hacia arriba por la estrecha y zigzageante sendita, que lo sería así siempre (foto inferior).

Vega de Ario

Por un momento aparece enfrente un enorme skyline marrón clarito (clarito porque le daba mucho el sol) : el macizo central de los Picos de Europa... Salimos inmediatamente en el mirador del Jito : 6.5 km, a 1650 m de altura.

Se ve perfectamente el macizo Central, con el Torrecerredo (2648 m) -pico más alto de Asturias y también de Castilla y León- y el pico Cabrones en el medio, justo al final de nuestro macizo occidental, que es por donde hemos ido caminando todo el día; y detrás de nuestros prados, lo que parece un precipicio, que es el que nos separa de ese macizo central. Y si, vaya si lo es... : el descomunal precipicio, que luego veremos desde la cima en su totalidad, es la garganta del río Cares.

Y a la derecha de todo ésto, un peñón muy grande, gris, pelado y redondeado : el pico Jultayu.
Muy arriba parecía...

Vamos bajando poco a poco hacia la vega, que está junto a un refugio : el refugio de Vega de Ario o refugio del Marqués de Villaviciosa. El panorama que se abre ante nuestros ojos mejora todavía lo anterior, dado que al bajar un poco, el macizo central "creció" de tamaño, mejora que se aprecia desde el final de prados que parece que vayan a caer por el precipicio junto a una cabañita (última foto de la serie anterior).

Bien merecía ese lugar tan alpino, un descanso.

Allí aproveché para reponer fuerzas y comer algo. A decir verdad, y dado el calor, dudé en subir o no, pero casi nunca cancelo nada, y ese día tampoco lo haría.

Desde la Vega de Ario comienza un lío grande, un laberinto de rocas agrietadas, un buen sube y baja extraño... Hay una serie de marquitas, que aparecen de vez en cuando y que es mejor seguir..., porque sino, vas a estar un buen rato tratándote de aclarar.

Cuando salimos de este juego rocoso, se nos plantea una larga ladera. Larga y pendiente. Es la tercera pendiente fuerte del día , tras las 2 cuestas anteriores. A la izquierda está la canal del Trea, que nos llevaría hasta la senda del Cares, que veremos diminuta dentro de un rato, pero desde muy arriba.

Delante mío veo a 3 personas que ya casi están arriba del todo; las veo muy pequeñas y eso da referencia de lo alto que hay que subir.

Hay muchos neveros, y en los neveros muchísimos rebecos tumbados, familias enteras, refrescándose del calor, que hace rato es sofocante.

Y bueno, mucha paciencia e ir subiendo, en mi caso, siguiendo la valla con pinchos, que separa imagino, ya en ese punto, Asturias (concejo de Onís), con Castilla y León (municipio de Posada de Valdeón).

No quiero olvidarlo : cuando bajé de la cima, hice lo mismo que los rebecos, me tumbé en un nevero.

A punto de llegar, se cruzaron bajando las 3 personas que habían estado largo rato en la cima. Me comentó uno de que "te veíamos subir a ritmo diesel. Allí arriba lo tienes ahora todo para ti, vaya día nos está haciendo". Claro que subo "diésel" : como que me paro un montón de veces a hacer fotos. Eso es mucho más cansado!... :)

Que gustazo el poder coronar por fin... La cima es estrecha, la verdad, y estamos al borde de un precipicio de más de 1 kilómetro hacia Caín, que se ve perfectamente, igual que gran parte de este profundísimo y alargado valle, más verde contra más abajo... Lógicamente ahora vemos todo el Central en su real tamaño: enorme, puntiaguda y preciosa mole caliza del periodo carbonífero, llena de canales y picachos, cada cuales con su nombre, los canales el suyo e igual con las cimas...

Me entretuve un buen rato haciendo fotos (no subía nadie más y estaba allí todo aquello a mi disposición) y luego también en casa, localizando cimas (las tienes todas en el video).

En nuestro macizo occidental : la Torre del Alba, Peña Santa, Robliza, Torre de los Cabrones de Peña Blanca, Verdeluenga, Cuvicente, etc...

En el central cimas como Torre Parda, Bermeja, Torrecerredo, el Friero, Torre de los Cabrones, Torre Ciega, Torre Arestas...

Pico Jultayu

Hacia el noroeste, el Cabezo Llerosos (1795 m), rodeado de un entorno no tan afilado : mucho más redondeado, que va cayendo hacia la garganta del Cares ("garganta divina") : abajo del todo el río Cares, y con un poco de zoom aparece la senda del Cares, quizás una de las más famosas rutas de Picos de Europa. Espectacular. Recuerdo cuando hice la ruta del Cares, ver desde allí un picacho inclinado hacia el precipicio, que destacaba muchísimo al fondo de cada foto, muy muy arriba : era el Jultayu, donde estaba en ese momento. Era una especie de déjà vu inverso o algo así...

garganta del Cares

La Riega la Reguera bajaba con mucha agua hacia el Cares, justo al lado de Caín... La naturaleza estaba en su momento perfecto para estar allí.

Ese día había cogido un trípode ligero, para echar fotos buenas (prácticamente nunca me autofotografío en las cimas).
No era para menos ese día, tú mismo podrás verlo.

Tenía que regresar!... Si, tenía que hacerlo si os si!...
Lo hice mucho más directo, sin pasar por la Vega, dando con un caminito que se veía desde arriba con el zoom (había una chica solitaria que estaba en él en ese momento).

Se hizo un poco largo, pero nada que ver con la ida, porque ahora era ya todo cuesta abajo, sin casi medio metro de subida y ya me había refrescado muy muy sobradamente, estilo rebeco.

Ruta muy recomendable, en días despejados, donde no haya duda alguna de nieblas.


VIDEO
REFERENCIAS EN WIKILOC