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La Uña a la Peña Ten, Ponga

PARQUE NATURAL DE PONGA

PARQUE REGIONAL MONTAÑA DE RIAÑO Y MAMPODRE

Era un día despejado de un mes de octubre, cuando me acerqué hasta el pueblín leonés de La Uña (1190 m), en el municipio de Acebedo, dentro del Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre. Casitas de piedra, con tejados negros y la bonita iglesia de San Cristóbal. Allí mismo, junto a la carretera, aparqué.

Fue el día que vi 2 zorros, los 2 en prados distintos, pasado el puerto de Tarna, subiendo desde Asturias; uno de bastante grande. En León es sencillo verlos por los prados si madrugas.

La idea era realizar un paseo circular de unos 16.5 kilómetros y unos 1052 m de desnivel positivo, ascendiendo a la Peña Ten (2142 m); un buen paseo para hacer un poco de deporte. Se trata de ir andando hasta los límites con el concejo asturiano de Ponga (Parque Natural de Ponga) y remontar todo el cresterío de esta larguísima montaña, que justamente está entre Asturias y Castilla y León.

La Uña, León

Se cruza el puente sobre el Esla, que es el afluente más caudaloso del Duero, y cuyas aguas son retenidas en el espectacular embalse de Riaño. Los romanos le llamaban "Astura". Astura o astures eran antiguos pueblos prerromanos del noroeste de la Península Ibérica, de origen celta y precelta.

Aparece una pista de tierra ancha a la derecha (no tomar la de la izquierda, que es igual de ancha), y que nos irá subiendo cómodamente. Este camino forma parte de la histórica Vía Vadiniense, ruta cuyo nombre proviene de los vadinienses : tribu cántabra que habitó estas montañas en tiempos prerromanos y de la que quedan restos arqueológicos en el entorno (sobretodo en el municipio leonés de Crémenes).

Yo..., sin prisa, pero sin pausa (mi ritmo estandard) fui adelantado (como si yo fuese un caracol) por una pareja de senderistas, llenos de esa engañosa "energía del primer kilómetro", y que me pasaron como un rayo moviendo los palos metálicos ágil y ruidosamente. Les vería de nuevo más adelante, cuando ellos se cansaron y yo, el caracol, seguía como una rosa...

Aparecen zonas de ganado, en amplias praderías llamadas : los campos de María, donde pastaban muchos caballos... Preciosa la vista hacia atrás con los Mampodres sobre La Uña, que cada vez era más pequeñita. Entramos rápidamente en un estrecho vallecito, el del río Carcedo, que vamos remontando, encerrados entre la sierra de Carcedo y la peña de la Horcada, del otro lado del río. Los 3.5 primeros kilómetros son cómodos, en suave ascenso.

camino del Arcenorio

Este tramo coincide con el camino del Arcenorio, que es uno de los pasos naturales más utilizados en su tiempo, para unir Asturias con León.

Se traviesa por puentecito el río Carcedo (que llevaba poquísima agua) y se sigue ascendiendo, esta vez ya con más pendiente. Son zonas de matorrales, montes pelados y en los bosques, lo que predomina más en todo el entorno son los hayedos.

camino del Arcenorio

Aparecerá pronto la silueta caliza, cada vez más grande y redondeada, de la Peña Ten, tras una enorme extensión de prados (La Hondonada o pastos de Fonfría). Muy bonito lugar, en el que me tomé un descanso, porque la verdad, empezó a parecerme muy grande la montaña.

Justo ahí, al final de la cuesta, me volví a encontrar a los 2 senderistas del principio, que estaban descansando colorados como un tomate. Me comentaron que iban siguiendo el camino del Arcenorio hasta la ermita del Arcenorio, y si sabía yo por donde era ("no, pero supongo que pasando esas montañitas del fondo, habrá un paso" les dije). Les comenté que yo subía allí arriba, señalando la mole de enfrente, la mayor de todas; "ten cuidado por allí arriba que hace mucho viento". No sé, yo me imaginaba una crestería lo suficientemente ancha, como para ni pensar en eso. Siempre suele ser así : desde abajo parece una cosa y cuando estás arriba todo suele ser más sencillo y caminable... Casi siempre. Pero bueno, de viento me comí bastante, si.

vistas hacia Picos de Europa

Así que, crucé aquellos prados, subiendo tranquila e intuitivamente hasta dar, por donde fuese, improvisadamente, con el cresterío.

Hay un momento determinado, no sabría decir cual es exactamente, en el que pasamos del municipio de Acebedo, al de Burón, por el cual andaremos hasta la cima, y también un rato después de descenderla por el otro lado.

Justo cuando encuentras el vallado de pinchos, que separa las 2 comunidades autónomas, se abren a la derecha unos extraordinarios paisajes hacia Asturias, mientras que los de León se van agrandando de manera considerable a nuestra izquierda. Justo por el lado leonés, en ya muy fuerte cuesta arriba.

cresterío de la Peña Ten

Extraordinaria la imagen del la Peña Ten desde allí : una larguísima y empinada subida, muy pedregosa, rugosa, afilada, con largas caídas hacia los 2 lados... Al final, la punta de la Peña Ten, donde se llega a adivinar el pilón de la cima.

Tenemos desde aquí ciertos desniveles de más del 40%; el trabajo para llegar requiere paciencia y buenas piernas. Y si, el viento azotaba bastante, pero no en contra, sino de lado.

Disfrutando y sufriendo a la par : en cada descanso, que fueron muchos, se puede ver todo el oriente de Asturias... En primer término el Parque Natural de Ponga (siluetas del Pierzu, Carriá, Zorru, etc) con el Mar Cantábrico justo detrás..., tras el mismo y a su derecha, varias cimas de Amieva, y de telón de fondo el Parque Nacional de los Picos de Europa con sus enormes paredes calizas... Bonitos skylines de sierras rocosas, paralelas, con las manchas de los hayedos en todas direcciones...

Debajo, a la derecha está La Vega de la Casa, con la ermita mencionada. En esta ermita, en medio de la campera, se celebra cada 8 de septiembre la fiesta + misa de Nuestra Señora del Arcenorio, congregando a gente del entorno.

Llegamos a una cima, que parece ser ya, pero no, es una secundaria..., que tras pasarla nos damos cuenta de que hay todavía un buen trecho. Allí me crucé con una pareja que me preguntó como era para ir a La Uña, y les dije que "cresta abajo hasta el final, cruzar los prados hacia allá y ya veréis un camino"; me miraron raro porque esperaban más cuento, pero yo estaba resoplando aún de la última subida, así que...

El aire pegaba fortísimo. Se ve perfectamente la vecina Pileñes, con un manto verde casi hasta las últimas estribaciones de la cima (foto de abajo, a la izquierda). Pileñes aparece en cientos de fotos junto a la peña Ten, ambas fotografiadas desde muchísimos..., pero muchísimos... lugares de Asturias.

De la cultura popular asturleonesa viene aquel dicho : "Ten y Pileñes, buen par de peñes. Ten pa les cabres. Pa les oveyes, Pileñes".

cresterío de la Peña Ten y vistas

Encontramos una sendita a la derecha, que nos saca del cresterío, y que con facilidad nos conduce a la cima, donde hay 3 chicos jóvenes, uno de ellos, arriba del todo con una bandera que parecía y era la de León. En la cima hay un pilón y un panelito, lleno de pegatinas de clubs de lucha, kárate... Cima para gente dura!

Enormes las vistas en días despejados. Un 360 grados que incluye lo ya comentado, ampliándolo hacia el Parque Natural de Redes, con el cordal de Ponga, el Tiatordos y el hermosísimo laberinto de sierras del valle del Nalón, y hacia los límites con León, recorriendo todo la linde asturleonesa de este Parque Natural... Vemos también muy al fondo la sierra costera del Sueve...

Hacia la zona leonesa, los citados Mampodres, la sierra de Orpiñas, la sierra de Hormas y el Yodas, entre otras muchas (estas últimas sobre el embalse de Riaño), también el Espigüete en los límites con Palencia...

Y muchas más, no terminaríamos!...

cresterío de la Peña Ten y río Esla al fondo

Después de un descansito breve, por el fuerte viento, seguí el cresterío, y luego un caminito, pero ya hacia delante, en bajada. Muy pronto perdí el camino (cosa típica mía), pero bueno, desde aquella pelada y pedregosa ladera, se adivinaba con facilidad adonde ir : se ve enseguida abajo, el río Esla (algunos a ese tramo del Esla le llaman arroyo de las Corvas; en el mapa pone Esla) y un camino junto a un corral, que parece dirigirse hacia la izquierda : La Uña, por tanto... "Ese es el mío, seguro".

Campo través bajé esa pendientísima ladera (Pedrices de Peña Ten) y al poco, tras otro rato de esfuerzo físico para ir frenando mi inercia por aquella interminable cuesta abajo, estaba en el camino junto a un río Esla, que nace no mucho más arriba (Fuente del Naranco). Este camino es ya bastante llano comparado con lo anterior, rodeado de bosques de hayas y abedules; potentes son los bosques al fondo, los que van quedando detrás : hacia la Ventaniella, hacia el pico Abedular, el Piedrafita, etc.

El río Esla, que nos quedará abajo a la derecha, forma alguna bonita poza, pequeñas cascaditas, muy armónicas, que son un buen punto final a esta ruta, que termina de un modo perfecto : estirando piernas por aquella zona más llana, siguiendo ahora el llamado camino de Ventaniella (paso por el que llegaríamos, andando hacia atrás, también hasta el concejo de Ponga. Nada más cruzar a Asturias encontraríamos otra ermita: la de la Ventaniella).

La Uña va apareciendo al fondo, se ve muy bien la punta de la iglesia; alcanzamos el coche con facilidad y relajo.


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