Si vas alguna vez a Somiedo, te alojas en algún alojamiento turístico y preguntas que paseos recomiendan, uno de los primeros que te dirán son "las brañas de Mumián".
Esta es una sencilla caminata entre el parking previo a la Llamardal (1233 m) y las famosas brañas (1400-1500 m), tiene unos 3.5 kilómetros ida y alrededor de 350 metros de desnivel positivo (es algo menos, pero nosotros subimos un poco más, por encima de la braña).
La Llamardal es una aldea, perteneciente a la parroquia de Guá y distante a unos 8.3 kilómetros de Pola de Somiedo, en dirección al puerto.
Aparcamos justo junto a la carretera del puerto, en zona habilitada para 12-14 vehículos.
Desde allí, por la carreterita, se sigue unos 500 metros hasta la zona de casas, que se ve en alto al fondo (foto superior).
Enfrente tenemos el pico Alto y toda una zona de canchales, de acceso restringido, donde es habitual ver osos pardos, especialmente en épocas del fruto del escuernacabras (agosto). De hecho, mi amigo Alfonso, un verano, se encontró con uno, casi cara a cara a la salida de La Llamardal.
Ese era un bonito día de finales de invierno, y Lana y yo, que estábamos en la zona, aprovechamos para regresar a Mumián, que ya conocíamos de un otoño anterior, pero muchos años atrás.
La ruta la realizamos en solitario; distinto a un día de verano, donde suele haber bastante gente.
La Llamardal tiene varias casas, alguna cabaña de piedra en desuso, especialmente una con un tejado muy singular (foto superior)...
Se pasa por una fuente abrevadero, que está en la parte alta; hay un camino a la izquierda, entre muritos de piedra : ese es. Las vistas son en todo momento espectaculares.
A la izquierda la sierra de Perchunes, desde Los Raxos, pasando por el Mocosu, llegando hasta la Mochá...
Bajo la estética pirámide rocosa de la Mochá, el pueblín de Caunedo, que veremos todo el tiempo, y en su entorno un robledal, por el que sube un caminito zigzageante hasta las brañas Bustrepena.
Toda la parte alta del puerto, está poblada de hayedos, que en otoño, igual que el robledal anterior, están espectaculares, llegando a mudarse con colores prácticamente rojos.
Como es lógico, había aún bastante nieve en las cimas.
El camino llega a una zona de bosquecillo, muy húmeda y cerrada, a modo de túnel. E inmediatamente, cuando queda atrás el último árbol, el estrecho camino queda colgado de la ladera, siempre en ascenso. Espectacular.
Las vistas llegan hasta el pico Cerridiel (el redondeado rallado del fondo de la foto superior), que está ya sobre Pola de Somiedo de este lado, y de Perlunes, del otro lado.
Yo recuerdo un año, desde el mirador del Príncipe, junto a La Peral, ver un oso pardo comiendo en unos avellanos, justo unos 25 metros por debajo de este mismo camino, mientras por encima iba pasando la gente sin ser consciente.
En lo más hondo del valle está el río Somiedo, que más abajo desembocará en el Pigüeña.
Se va rodeando la ladera de la peña de Guá (que puede subirse siguiendo esta ruta; así como la peña del Molinón, cada una en uno extremo de la braña).
Enseguida, sin mayor problema se llega ya a avistar Mumián. Que preciosidad...
Está situada en la ladera oeste de la sierra de Peñalba.
Es una zona de prados, con conjunto grande de teitos (25-30), bien conservados, separados por muretes : cabañas de piedra tradicionales (también son iguales a éstas en el concejo vecino de Teverga o en alguna zona lindante de León...), con tejados vegetales de escoba (a veces retama o piornos)... La acción de renovar el tejado se llama teitar.
Aquí se quedaban los pastores como refugio temporal de verano para vaqueiros y también para ganaderos en el ciclo de la trashumancia. La planta baja es la cuadra y el desván la vivienda.
Yo recuerdo, cuando vinimos en otoño, había rebecos justo encima de los teitos, pero yo en aquella época no tenía ningún interés por la fotografía y no llevaba ni cámara...
Por caminito que sigue subiendo hacia el este, entre muretes, se llega a la Fuente del Caño. Junto a la misma hay una ollera (foto superior), que servía para conservar la leche refrigerada, aprovechando ese agua fría.
A su izquierda se ve un camino que baja entre el hayedo (de la Enramada), que bajaría hasta Coto de Buenamadre. Nosotros seguimos hacia las últimas cabañas, hacia el sur y seguimos caminando un poco más de frente a la peña de Guá.
Hay una altillo justo antes de empezar a subir la peña y allí nos quedamos a descansar y comer. Como estaba bastante tapado por escobas, agazapazos, esperamos a ver si veíamos algo y si, enseguida pasó un gato montés.
Desde allí, damos grandes vistas hacia el otro lado : La Enramada y el valle del río Sousas (que nace en braña Solapeña), que baja desde Valle del Lago, que se ve perfectamente rodeado de roca agreste y pelada, y bajo el alto de la Estaca, las Cruces y el cordal del Tarambicu.
En la segunda de las fotos superiores, a la izquierda está Urría, encima de la curvosa carretera, debajo de la rocosa sierra Palombera.
En la tercera foto, puedes ver ya a Lana en el regreso, y en primer término en el final de los prados la peña Molinón, con el puntiagudo Vildeu al fondo del todo a la derecha, junto a la Mochá (hay 2 cimas distintas, una es Mochada y otra Mochá).
En definitiva, un paseo sencillo, en el que es fácil ver algún tipo de fauna, especialmente rebecos. El camino está bastante colgado de la ladera, pero habría que ser ya muy fóbico a la altura para tener algún tipo de vértigo.
Antes lo diga esto último, seguro que uno me dirá que informo mal. Rectifico : el que tenga vértigo que no vaya. Lo dejo oficialmente así. :)
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