Senderismo > España > Asturias > Belmonte de Miranda


La Braña de Cueva, Belmonte de Miranda

PARQUE NATURAL DE SOMIEDO

Aquel día verde explosivo de la primavera astur, me decidí a visitar (siguiendo un consejo) y en solitario, que es como más me gusta, una zona que no conocía : la de la aldea de Cuevas (480 m) y en concreto su braña (conocida de 3 modos : Cueva, Giberes y Llagüeces). Esta aldea fue lugar de importancia en el coto del Monasterio de Lepedo (Belmonte de Miranda) a partir del siglo XII.

Cuevas está muy cerca de Aguasmestas (entrada a Somiedo), pero en este caso en Belmonte de Miranda, concejo vecino y prácticamente limítrofe, con este de Somiedo; de hecho el motivo de colocar la etiqueta "Parque Natural de Somiedo" en esta ruta, aunque no sea algo exacto..., se debe a que la gran mayoría de vistas que tendremos, y serán muy muy muy amplias..., serán las de este famoso Parque Natural. Así que, etiquetar esta ruta como Parque Natural de Somiedo hoy, es decir más la verdad, que decir que no tiene nada que ver con ese lugar protegido.

Cuevas, en Belmonte de Miranda, Asturias

Cuando llegas al precioso Cuevas y aparcas en la entrada (hay, delante del altillo de las basuras, sitio para varios coches -4 o 5 creo recordar-) ya te das cuenta de que lo de hoy sólo puede ser un paseo entre bosques muy cerrados y muy muy potentes, porque esas casitas realmente coquetísimas y apretujadas, con sus hórreos, paneras y viejos banquitos de madera, están literalmente aprisionadas por una maleza imposible de dominar.

Y también te das cuenta, dado lo agreste que es todo, que este tema de ir a la braña será bastante cuesta arriba, sin remedio alguno. Vaya si acerté con esto último... : el paseo fue de unos 4.3 km ida y lo mismo de vuelta, porque, al llegar a la braña, como es típico en mi, seguí subiendo hasta el alto que estaba encima. Gran acierto ese, porque llegas a subir hasta los 1275 m y tienes perspectivas también de lo que hay detrás de la braña de Cueva, las cuales de otro modo, no disfrutarías. En total se suben unos 850 m de desnivel +, lo que hace que la media de subida sea mayor al 20% de desnivel medio, lo cual te hace idea de lo empinado : es como la parte empinada del Angliru, pero 4 km seguidos.

Y ojo, que a pesar de eso, esta subida merece bien la pena. Justo esa es el concusión que saqué al final.

Siguiendo el letrero "Noceda", que si te fijas verás en la primera foto, se va subiendo hacia Noceda, por pista hormigonada circulable -en coches normales-, que sale del lugar por la parte alta y enseguida se coloca junto al arroyo Cueva. Este tramo hasta Noceda es muy pindio desde el primer metro, pero precioso, la verdad. Pasas a estar inmediatamente rodeado de verde, en unas cuestas muy sombrías, con muchas flores alrededor, con el sonido del río, que forma cascaditas muy sonoras por el sitio tan cerrado que se ha formado; te pones en ambiente inmediatamente...

Dije que era circulable y puedes tener la tentación de subir en coche a Noceda y empezar desde allí, pero te comento que en la mayor parte de esa pista sólo cabe 1 coche..., así que si en ese momento baja uno, uno de los 2 tiene que hacer una marcha atrás medio imposible.

Pista desde Cuevas a Noceda

Rápidamente alcanzaremos Noceda, que está aún mucho más aprisionada que Cuevas, si cabe. Más alta, más dentro del bosque. Noceda, la verdad, está allí como puede... Casas pegaditas, el camino va subiendo entre ellas... y varias cabañas de piedra, más antiguas, al final frente a unos prados rodeados de bosque. Me salió un mastín negro enorme estilo perro de los Baskerville, muy enfadado y escandaloso, y casi antes de empezar a asustarme de verdad..., detrás venía su dueño corriendo y calmándolo forzadamente a toda prisa; señal de que aquel angelito no es del todo de fiar o o al menos eso intuí yo, mientras me iba alejando de allí a todo trapo.

Cabañas tras pasar por Noceda

Cuando ya has cruzado Noceda, entre los claros del bosque va apareciendo algún pradito y detrás están ya perfectamente visibles los tremendos paisajes de Somiedo, que como dije está allí, ante nosotros todo el tiempo. Se ve perfectamente la línea de varios valles : el de Pigüeña, Somiedo, Saliencia, Sousas, la zona de San Lorenzo... Todo.

Ahora ya no estamos en pista hormigonada, sino en una caleya pedregosa e irregular, estrecha, muy pendiente, aún más que las cuestas del principio, pasando a veces por muy pequeñas fincas...; ahora alguna valla de madera, ahora paredes empedradas a los lados, ahora sólo árboles : algunas hayas y durante bastante rato literalmente un techo de encorvadas varas de avellano, que llenaban todo de sombra. Es un camino oscuro, con piedras dominadas por el musgo, helechos, algún abrevadero y un entorno muy húmedo, a pesar de ser ese un día muy soleado un poquito más allá de ese túnel de árboles y maleza...

caleya en Cuevas, en Belmonte de Miranda, Asturias

Tiene que ser curioso subir por aquí, los días de lluvias y barro y más si antes pasó el ganado y dejó todo lleno de excrementos... Curioso.

Recuerdo que había un momento de cruces y yo tomé el de la derecha, que es el que te lleva más fácilmente a la braña.

Tras un rato de ir subiendo con paciencia, las vistas se abren del todo en la zona de las cabañas Bringales, a más de 1000 m, donde encontré un grupo de vacas, que se sorprendieron bastante de ver a alguien allí. De nuevo, y desde los prados de abajo en el centro, otro mastín armó tamaño escándalo al verme, pero este estaba lejos y detrás de montones de vallas de piedra.

Siguiendo el caminito, que ahora era mucho más suave, ancho y ya abierto al sol, se llega súbitamente a unos prados con un buen grupo de cabañas de piedra, algunas en pie y unas pocas ya caídas y sin tejados, dominadas ya por el herbazal, los arbustos con flores de todos los colores, entre viejos maderos partidos y entrecruzados... : es la braña de Cueva o también llamada Braña Llagüeces.

cabaña en la braña de Cueva, en Belmonte de Miranda, Asturias

Las vistas desde allí sobre el skyline de Somiedo son fantásticas de verdad, pero todavía no se comprende bien del todo, la belleza de esta braña...; para apreciarla mejor hay que subir un poco más. Campo a través (si siques esta cuenta habrás ya leído muchas veces esa expresión), subí hasta el alto Naviechas (1275 m), en cuya base está la braña, y cuyo nombre conocí al volver a casa y buscarlo sobre el mapa.

Y la foto que salió es la que sigue, que es la postal del día, donde se ve perfectamente el característico cuerno verde, que sale a la derecha de las cabañas y que tanta hermosura y singularidad da al conjunto.

Braña de Cuevas, Belmonte de Miranda

Me quedé allí un montón de rato, porque aparte de tener una temperatura de 20C y un solecito perfecto, llegué arriba a la hora de comer, así que...; también me había ganado, gracias al pequeño esfuerzo de subir más, las vistas de detrás, que corresponden a la sierra del Quintanal, donde pastaban muchos caballos... y que domina en el centro una cima bastante emblemática : la peña Manteca (1502 m). A mi izquierda estaba también la cima de la Cabra y detrás El Diente -tapado por La Cabra- (cuya subida es la que corresponde al link de wikiloc que pongo más abajo). Toda esta zona es muy lobera, de toda la vida.

Sierra de Quintanal

Como verás en el video las vistas de Somiedo son totales : todo el largo y ancho del Parque Natural..., desde las primeras cimas que rodean a Aguasmestas, hasta el Cornón (al fondo ya lindando con León), peña Chana o los Bígaros..., desde la sierra de la Verde, sobre el Camín Real de la Mesa, hasta ya las cimas lindantes con Cangas del Narcea, como el Cogollo Cebolleu o más allá incluso : el Rabo de Asno a un lado, las Ubiñas del otro, etc. Se ven muchas más, si el día es limpio, son innumerables.

En el video repaso muchas de ellas, tirando de zoom.

El descenso es por el mismo sitio.

Recuerdo que había una señora mayor cogiendo brevas, justo en el propio camino entre la braña y Noceda, a la que le pegué un susto de época mientras me acercaba a ella..., porque, como las vacas anteriores, no esperaba a nadie allí. Esa es la única persona que vi ese día por estos lares. Me contó que no era difícil cruzarse con algún animal salvaje y que al oír tanto ruido de piedras tan cerca, pensaba que yo era uno de grande. Salvaje soy (eso me dice mi amigo Alfonso), pero no creo que lo sea tanto.


VIDEO
REFERENCIAS EN WIKILOC