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Las brañas de Saliencia

PARQUE NATURAL DE SOMIEDO

Arbellales (o Arbeyales o Arvichales, a 995 m) es un bonito pueblo de Somiedo, perteneciente a la parroquia de Endriga. Está en el valle de Saliencia, dentro del Parque Natural de Somiedo. Tiene una singular cueva abajo del todo, en la carretera de subida, que va formando como unos estratos tremendos, que le dan un aspecto inconfundible, sobre todo si se observa bajando desde Saliencia.

Arbeyales

Hay un buen grupo de casas tradicionales, y aquel día de agosto había bastante vida por allí, al menos se veían bastantes casas con gente.

Algunos balcones estaban adornados con flores, las peras de un huerto estaban a punto, pasamos junto a la bonita ermita de Nuestra Señora de los Dolores, y sin darnos cuenta, estábamos ya al final del hormigonado del pueblo...; estábamos, me refiero a Zhor y yo mismo.

La idea era dar un paseo de alrededor de 12 kilómetros, con más de 450 metros de desnivel positivo, para que Zhor conociese las brañas de Saliencia.

foz de la Güergola

El camino, que en seguida es un camino empedrado, sube por la preciosa y angosta foz de la Güergola, que es recorrida por el arroyo Murias.

El camino llega a tener como escalones de piedras, junto a un murete, que lo separa del arroyo. Y a los lados paredes blancas, muy verticales.

Bajaba un ganadero con un enorme buey, que por lo resbaladizo del piso en alguno de los tramos de sombra, iba con mucho cuidado. Desde unos metros antes de cruzarnos, nos avisó de que no era un buey demasiado de fiar y que nos arrimásemos todo lo posible a la pared; de hecho, aún arrimados, el cuerno, que era de esos bueyes de cornamenta tremenda..., pasaba a medio metro nuestro. Fueron unos segundos de incertidumbre... y nada más pasar, estuvimos charlando un poco, con el buey ya enfocado hacia abajo.

"Que valiente la niña de venir por estos sitios y que ligero sube!"... "Está muy acostumbrada"...

Si, Zhor es de piñón fijo subiendo.

Junto al sonidito cantarín del arroyo, que llevaba poca agua en aquel verano seco, fuimos subiendo con paciencia. Decir, que el 80% del desnivel del día se sube en este primer y vertical kilómetro y medio y que luego serán, si acaso, cuestecillas entre brañas.



Se sale de repente de la foz, y aparecen prados con vacas, luego más arriba unas cabañas/teitos : braña de Murias, que es donde nace el arroyo de Murias. Hay gente que sube hacia esa braña o bien, se puede ir directamente hacia la de Ordiales de Arbeyales (que es lo que hicimos), en última pero agónica subida, pasando junto a un abrevadero que estaba seco.

Vistas bonitas durante esta subida hacia las brañas de la Lamba, que están al oeste y junto a Arbeyales y la mencionada cueva, allí abajo.

La braña de Ordiales de Arbeyales (1336 m) tiene un conjunto de antenas de comunicaciones (aquí tendrás una gran cobertura todo el paseo); te recomiendo ir hasta allí, porque hay bonitas vistas del valle de Saliencia, con el canal de Saliencia justo enfrente.

Hay unos 4 teitos en pie, juntos, y un almacén más actual. Alguna cabaña más había desperdigada por aquellas pindias laderas verdes de más adelante.

Allí mismo está el ancho camino, plano, con vistas hacia la peña Michu (rallada con esas fallas inclinadas tan características, en realidad de todo este lado del valle), que Zhor ya había subido, y también hacia todos los cerradísimos hayedos de enfrente, los del monte Grande y de toda la ladera contraria del valle.

Maravilloso lugar. Había un señor, que se metió en un teito, y varias vacas.

Allí hicimos una pausa para recuperar de la subida, a la sombra del almacén grande.

Luego se emprende un delicioso paseo en llano, prácticamente, de frente al alto de la Farrapona y cimas aledañas : Bígaros, Las Porzanas, Concrespu... Estaba todo de un verde ideal, en un día muy suave de verano. Se pasa por una fuente ideal, justo al final de la braña. Allí llenamos la botella hasta los topes, vaciando el agua que traíamos.

braña del Rebochal

A la vista está el monte Rebochal, junto al vallecito del arroyo Castro; se encarama allí la siguiente braña a visitar.

A nuestra izquierda aparece la oscura ladera pelada y compartida de la Peña Negra y la peña Prieta, la cual ascendí un día que me cayó una buena granizada. Con el zoom vimos un rebeco.

En el abrevadero medio seco, que se pasa, había excrementos muy recientes de oso pardo. Decir que yo habré paseado 4 veces por estos caminos de las brañas, en diferente años y en diferentes estaciones, y siempre siempre, las 4 veces, vi rastros claros de oso: o huellas o excrementos o ambos.

Zhor estuvo entretenida un rato a ver si lo veía.

Se cruza otro reguerito, que atraviesa sin más el camino y luego se pasa un portón, que hay que dejar de nuevo cerrado.

Preciosas vistas hacia atrás sobre la braña primera, porque ahora se ve ya perfectamente lo alta que está, al observar toda su ladera hasta el fondo del valle.

Se ve al fondo, también la silueta del Cornón y otras sierras, entre las cuales empezaban a moverse nubes bajas...

Se llega al Rebochal (1376 m) enseguida, por este camino, que está todo el tiempo colgado de profundas y bonitas laderas (en Somiedo todo es así de fotogénico).

Una preciosidad de braña, con varios teitos, a la sombra alguno de grandes árboles..., y mucho ganado, tanto vacas como caballos, allí mezclados, sobre aquel "césped" cortado a ras a la perfección.

En la braña del Rebochal me tumbé, mientras Zhor, incansable jugaba, porque nos sobraba el tiempo y se estaba de maravilla. allí comimos.

Enfrente, todo el verde cordal del Tarambicu.

A nuestra izquierda, y más en alto, se ve la línea en la ladera del Camín Real de la Mesa, que viene desde la braña de la Corra.

El Rebochal

Se ven cada vez mejor y más grandes los Bígaros, que subí 2 veces : una por la foz de los Arroxos y otra, desde la Farrapona.

Nos íbamos asomando a la ladera, en cada braña, remontando un centenar de metros en cuesta, para ver los pueblos de abajo; ahora eran Endriga y Saliencia. Te lo recomiendo, ahí están algunas de las mejores fotos.

Especialmente buenas serán siempre en este paseo, las vistas hacia atrás, por el motivo que escribimos al principio.

También hacia arriba podemos avistar otras brañas, más en alto : braña de Bárzana, braña de Ordiales, Chan de Corduzo..., que tienen sus caminos para subir hasta ellas...

En 1 kilómetro más se llega a la braña de Ordiales de Endriga, que está sobre las Morteras de Endriga, teniendo ya el maravilloso skyline sobre la Farrapona, como postal, enfrente nuestra.

De nuevo, varios teitos, que parecen estar bien, y alguno cuyo tejado estaba caído. En la braña anterior, hay alguno en ruinas. En realidad creo que todas ellas tienen ya teitos ruinosos.

Morteras de Saliencia

No se en cual de estas brañas, quemaron intencionadamente un teito, que tenía en propiedad una pequeña empresa de turismo, que enseñaba osos a los turistas, y que en esa braña, los mismos podían dormir (creo que fuera de la misma, al aire libre, sobre unas tumbonas, que guardaban dentro).

El paseo hasta la siguiente braña es de 1.7 kilómetros, con unas vistas maravillosas, a lo lejos, de un teito de la braña de las Morteras de Saliencia (1347 m), sobre un prado inclinado, que corta el montículo, con el rocoso Tarambicu al fondo... Una maravilla.

Esta braña tiene teitos mucho más arriba, en dirección al collado de la Magdalena, que es por donde pasa el Camín Real de la Mesa, y por donde llegaríamos a la braña de la Mesa.

Nuevo descanso en las Morteras de Saliencia, antes de emprender el pindio descenso, tras pasar otro portón..., y que es igual de pindio, que el tramo inicial de subida, aunque esta vez por una pesada pista hormigonada (se hace pesadito bajar por ellas).

Fue un descanso corto, porque las nieblas amenazaban claramente, colonizando las laderas de nuestro lado del valle, a tal punto de que los Bígaros ya no se veían, y parecía que el tema iba en progreso : no era cuestión de ir por allí con niebla, así que bajamos a buen paso, disfrutando de la silueta del Porzanas (allí había un solazo) y en seguida estábamos en la máquina de refrescos que hay frente a Saliencia. :)

Allí, en un banco de madera con mesa, nos tomamos los refrescos y algunas chuches, a discreción.

Un señor local me preguntó si la niña venía de allí arriba, señalando a la zona de las brañas, envueltas ya en ese momento en una fuerte niebla.

"Si, pero antes había sol".

carretera Saliencia

Desde Saliencia (1110 m) no hay más que ir con cuidado por la carretera, que apenas tiene cuneta, casi siempre en suave descenso, junto al río Saliencia; el cual llegaremos a ver una de las veces en una postal perfecta : bajo un puentecito de madera, colonizado por musgos, hierbas, helechos... De hecho el río está casi siempre tapado por la frondosa vegetación de ribera.

Apenas pasó algún coche...

Se pasa junto a una cascadita que forma el arroyo Castro, y que cruza bajo la carretera (recuerda que lo vimos más arriba)...

Endriga está bajo la propia carretera, pero junto a la misma está la iglesia de San Salvador.

Arbeyales se veía ya medio medio, porque la niebla seguía bajando. Allí hay una zona recreativa, junto al parking, donde unos paneles explicaban asuntos geológicos... Zhor no estaba para más cosas, así que le pegó un vistazo rápido, para cumplir, y se metió en el coche.



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